Lo confieso: preparar mi viaje a China fue una aventura en sí misma. Antes de poner un pie allí ya estaba aprendiendo mil cosas nuevas, desde cómo pagar un café hasta cómo conectarme a Internet.
Y justo por eso quería escribir esta guía, porque sé que muchas personas sueñan con viajar a China, pero se echan un poco para atrás por la distancia, el idioma o la sensación de que todo es muy distinto.
La verdad es que sí, China es otro mundo, pero también es uno de los destinos más fascinantes, seguros y organizados que he conocido. Si sabes cómo moverte, todo fluye, ya verás.
Y para animarte a visitar el lejano oriente, en este artículo te cuento cómo preparar tu viaje a China paso a paso, con los consejos que a mí me habría encantado saber antes de ir.
Yo estuve 14 días recorriendo Shanghái, Chongqing, Zhangjiajie, Furong, Xi’an y Pekín, y te aseguro que fue un viaje que recordaré toda la vida 💙.


Cómo organizar tu viaje a China paso a paso
Lo primero que debes tener presente es que un viaje a China requiere un tiempo de planificación; de hecho, te recomiendo que empieces con la organización al menos con 6 meses de antelación.
Aunque no se necesita visado para estancias cortas, te recomiendo consultar siempre la normativa actualizada antes de comprar los vuelos. Cambia con frecuencia, y es mejor evitar sorpresas, ¿no crees?
Presupuesto para viajar a China:
Como referencia, el viaje completo (vuelos y hoteles) suele rondar los 1.400 € por persona, aunque puede variar según la época del año y el tipo de alojamiento que elijas. Una vez allí, los gastos diarios son bastante bajos: comer, moverte o hacer visitas cuesta muy poco comparado con Europa.
| En Viajes Anakena, además, podemos ayudarte a encontrar mejores tarifas de vuelo gracias a los acuerdos y herramientas que usamos al diseñar cada viaje. Y, sobre todo, estamos aquí para asesorarte y ahorrarte ese tiempo infinito de búsqueda que requiere un destino tan grande y lleno de matices como China. 🐉 Haz clic aquí y nos ponemos manos a la obra. |
✈️ Vuelos:
China cuenta con vuelos directos desde varias ciudades europeas, aunque muchas veces sale más a cuenta volar con escala. Lo ideal es reservar con antelación, ya que los precios pueden variar mucho según la temporada.
Las ciudades más habituales de entrada son Pekín, Shanghái o Cantón, porque ofrecen mejores conexiones internas en tren o vuelos domésticos si después quieres seguir explorando el país.
🦸♀️ Seguro de viaje para China:
Esto es un imprescindible, sí o sí. En China la sanidad es privada para extranjeros, así que te recomiendo encarecidamente que contrates tu seguro de asistencia médica, de modo que tengas cubierto cualquier imprevisto.
Yo lo llevo siempre en todos los viajes (incluso dentro de Europa) y me da una tranquilidad al viajar que no la cambio por nada.
🛜 Conectividad y apps útiles:
Este punto es clave en la organización de tu viaje a China porque apps que utilizas todos los días como Google, WhatsApp, Instagram o Gmail no funcionan con la conexión local.
Por eso te recomiendo llevar una tarjeta eSIM con VPN integrada, como la de Holafly. Gracias a ella pude usar todas mis aplicaciones sin problema y mantener el contacto con mi familia.
| 💡 Consejo viajero: compra tu eSIM con VPN integrada antes de salir de España y llévala ya configurada en el móvil. Así, al llegar podras usar apps como Google Maps o WhatsAoo y te evitarás complicaciones Además, si la adquieres ahora, aprovechas mejor precio y disponibilidad. |



Cómo moverte por China:
Moverte por China puede parecer complicado al principio, pero te prometo que cuando le coges el truco, no lo es. El país está increíblemente bien conectado y moverse de una ciudad a otra resulta fácil y muy económico. Te comento las opciones que probé.
🚊 Entre ciudades:
Para trayectos cortos o medianos, los trenes son la mejor opción porque son puntuales, están muy limpios y los asientos son muy cómodos. Puedes reservar tus billetes desde la app Trip.com, que también sirve para actividades y excursiones.
🛫 Vuelos internos:
Cuando las distancias son grandes, por ejemplo, entre Zhangjiajie y Pekín, lo más práctico es volar. Importante: si llevas dispositivos con batería externa o powerbanks, asegúrate de que tenga certificación china: CCC (China Compulsory Certification), ya que en los aeropuertos chinos las revisan una por una y, si no cumple la norma, te la quitan.
En cualquier caso, quédate con la tranquilidad de que en China puedes comprar una fácilmente o alquilar una; las verás por todas partes, incluso en la calle.
🚘 En la ciudad:
En China es mejor olvidarte del taxi y optar por Didi, una especie de “Uber chino”, barato y rapidísimo. Puedes acceder a él directamente desde Alipay, así que con una sola app lo tendrás todo: transporte, pagos y hasta traductor.

Cómo pagar en China
Una de las cosas que más me sorprendió fue que nadie usa efectivo. En China todo, absolutamente todo, se paga con el móvil: desde un billete de metro hasta una botella de agua. Por eso, otro imprescindible para organizar tu viaje a China es hacerte con alguna de estas apps:
🧧 Alipay:
Fue mi gran aliada en el viaje a China. Es superfácil de usar: registras tu tarjeta y pagas con códigos QR en cualquier comercio. Además, la app te da acceso a trenes, cafeterías, tiendas, traducción y Didi. Es, sin duda, la app que más vas a usar durante tu viaje.


📨 WeChat:
También sirve para pagar, pero yo la usé sobre todo para comunicarme. En uno de los hoteles, por ejemplo, escribíamos por WeChat para pedir toallas o hacer consultas.
Si viajas a China, es una app básica que te hará la vida mucho más fácil porque encontrarás muy poquita gente que hable inglés.


Cómo conectarte a Internet en China
Ya lo adelantaba antes, pero merece una sección aparte: las redes occidentales están bloqueadas en China. No podrás usar Google Maps ni tus redes sociales con una conexión normal.
Por eso insisto tanto en la eSIM de Holafly con VPN. Se instala antes del viaje y, al aterrizar, ya tienes Internet funcionando. A mí me salvó literalmente cada día: sin ella, no habría podido comunicarme ni orientarme con normalidad.
Dónde alojarte en China
Vamos ahora con uno de los puntos que más preocupación generan a la hora de planificar tu viaje a China: el alojamiento. Piensa que las ciudades chinas son gigantescas, así que elegir bien la zona del alojamiento marca la diferencia entre disfrutar el viaje o perder horas en desplazamientos.
Por eso, mi consejo es que busques siempre zonas céntricas y bien comunicadas. Aunque el precio sea algo más alto, lo compensas con comodidad. En lugares como Pekín o Shanghái, moverte desde un barrio periférico puede llevarte más de una hora, ¡imagínate!.
Si es tu primera vez en China, te recomiendo hoteles de cadenas europeas o globales. Así evitarás sorpresas con el idioma o los estándares de servicio.


Los imprescindibles para organizar tu viaje a China
Para que no se te escape nada, aquí tienes mi checklist personal, probada y aprobada en ruta 😜:
- Tarjeta eSIM Holafly con VPN (para usar tus apps y redes con normalidad)
- App Alipay (pagos, transporte, traductor, trenes…)
- App WeChat (pagos secundarios y chat)
- App Amap (el “Google Maps” chino, mucho más preciso)
- App Trip.com (para trenes y actividades)
- Traductor (poca gente habla inglés)
- Powerbank con certificado CCC (obligatorio en vuelos internos)
- Seguro médico internacional (imprescindible)
Mi ruta por China: te lo cuento todo en detalle
Como te decía al principio, todo esto que te he contado viene de mis propias vivencias recorriendo el país durante 14 días. En mi itinerario de viaje por China visité lugares como Shanghái, Chongqing, Zhangjiajie, Furong, Xi’an y Pekín. Cada lugar me dejó sin palabras por motivos diferentes, ¡pero no me quiero adelantar!
Viajar a China puede parecer un desafío, pero te aseguro que, con la preparación adecuada, es un destino que te atrapa. Y si prefieres hacerlo con ayuda, puedo acompañarte en todo el proceso: desde diseñar tu viaje a medida por China hasta ofrecerte una asesoría personalizada si quieres organizarlo por tu cuenta.
😊 Solo tienes que hacer clic aquí y contarme cuándo quieres hacer la maleta.
La idea es que vivas el viaje con la misma ilusión y tranquilidad con la que yo lo hice. Porque cuando llegas allí, te das cuenta de que cada esfuerzo (y cada buena decisión) ha valido la pena.







